sábado, 11 de septiembre de 2010

POEMAS DE LA MAR MENUDA

LA BAÑERA DE LES DONES



Entre las velas de piedra,
Pirámides de roca que desafían el mar,
Lisa y pacífica,
Como la mano sin arrugas de una niña,
Se tiende la Bañera de las Donas.
Es un poco de mar domesticado
Donde en verano se bañan los pequeños
Con la tranquilidad que ofrece una piscina.
Ahora su transparencia, su paz augusta
Invita a entrar en ella
Y dar unas brazadas hacia el cielo.
Pero el temblor oscuro de la tarde
Bajo las primeras gotas de la lluvia
Disuaden al nostálgico indeciso.



OTRAS VECES




Otras veces, tendidos en la arena,
Oíamos a la espuma sisear a nuestros pies.
Era entonces verano, y las caricias
Del sol enardecían nuestros cuerpos.
Ahora es diferente, ahora las olas, solas
Bajo el frescor repentino de septiembre,
Se empujan las unas a las otras hacia la arena
En busca de alguna cálida caricia
Mientras la espuma exige más silencio.
Nosotros, mientras dejamos la cala
En nuestro paseo diario
Envueltos por un silencio gris,
Descubrimos una cinta de tímida luz en el horizonte:
Un poco de esperanza en medio de tanta soledad.




NUESTRO NIETO



Aquí trajimos a nuestro nieto un día de primavera
A que sus deditos jugaran con la arena
Y sus ojos se llenaran de la luz azul del cielo
Y de la esmeralda del mar.
Aquí, en la Mar Menuda,
Escuchó por primera vez el grito de las gaviotas
Y descubrió en la arena su indescifrable escritura,
Cerca de donde la espuma no cesa de pedir silencio
Antes de desaparecer en la orilla.
Desde entonces la Mar Menuda es otra,
Y nuestro nieto otro, y nosotros más amigos
De este trozo de belleza antiguo, impoluto,
Donde el mar y la tierra se abrazan
Se separan a cada instante.

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