domingo, 13 de enero de 2013

LA COCINA DE LA LITERATURA (1)


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Este año 2013 voy a incluir en este blog un viejo proyecto mío (empezado a escribir en 2003 y concluido poco antes de jubilarme como profesor de Lengua castellana y Literatura en el IES La Románica, de la población barcelonesa de Barberá del Vallés), titulado LA COCINA DE LA LITERATURA. 

LA COCINA DE LA LITERATURA se compone de los siguientes programas y puntos:

-Programa I   CÓMO MEJORAR MI ESTILO Teoría

Puntos:

1.      Ortografía esencial: Acentuación. Puntuación. Fonemas dificultosos.
2.      Lo que hay que evitar en el escrito. Expresiones incorrectas.
3.      Los problemas del léxico. Extranjerismos. Arcaísmos. Impropiedad.
4.      Empleo de las categorías gramaticales. Gerundios, pronombres personales, otros. Empleo correcto e incorrecto de las preposiciones.
5.      Los tropos. Sinécdoque, metonimia, metáfora.

 

                          -Programa II  CÓMO MEJORAR MI ESTILO   Práctica

                           Actividades encaminadas a reforzar los puntos expuestos en el Programa I.

 

                        -Programa III  CÓMO SE ESCRIBE UN CUENTO  Teoría

                         Puntos:

1.      Normas básicas para la narración.
2.      Elementos de la narración. El tiempo, el narrador y modos de narrar, los personajes.
3.      Narradores y lectores.
4.      Ejemplo y comentario.
5.      El cuento y su historia.
6.      Dos cuentos: El amigo desleal y Los dos estudiantes.
7.      Elementos básicos del cuento.
8.      Cómo escribir un cuento.
9.      Un cuento, Historia del hombre que sólo comía altramuces, y su análisis.
10.  Estructuras básicas del cuento. Personajes típicos. Principios y finales. Palabras y expresiones propias del cuento.
11.  Cuentos ultracortos.
 

                            --Programa IV  CÓMO SE ESCRIBE UN CUENTO  Práctica

                             Actividades encaminadas a reforzar los puntos expuestos en el Programa III.

 

                             --Programa V   PARA ESCRIBIR POESÍA  Teoría

                              Puntos:

1.      Intentando definir la poesía.
2.      Nociones de Métrica. Verso y medida. Los versos castellanos. La rima. El ritmo. Las estrofas castellanas.
3.      La narración, la descripción y el diálogo en la poesía.
4.      El lenguaje poético. Las figuras.
5.      Poesía épica. Epopeya. Poema épico-burlesco. Romance.
6.      Poesía lírica. Oda. Elegía. Sátira.
7.      Estructuras poéticas frecuentes.
 

 

                              --Programa VI   PARA ESCRIBIR POESÍA Práctica

                           Actividades encaminadas a reforzar los puntos expuestos en el Programa V.
 

 

viernes, 11 de enero de 2013

POESÍA PARA NIÑOS (3)


ADIVINANZAS Y TRABALENGUAS

 

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Sombrero grande
para todo el mundo;
de día está claro
y de noche oscuro.

 
En una zarzamora
había una mariposa
zarzarrosa y alicantosa.
Cuando la mariposa
zarzarrosaba y alicantaba,
la zarzamora mariposeaba.

 
Verde me crié,
rubio me cortaron
y blanco me amasaron.

 
A ti la tila no te va,
¿eh, Atilano?
Pues a Atila si le va
la tila, hermano.

 
Si el enamorado
es entendido,
ahí va el nombre de la amada
y el color de su vestido.

 
Cuesta
se puso a subir la cuesta,
y en medio de la cuesta
Cuesta se acuesta
porque a Cuesta le cuesta
subir la cuesta.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 



Estás dentro,
y no puedes entrar.
Si lo piensas bien,
lo adivinarás.

 
Debajo de un carro
había un perro;
vino otro perro
y le mordió el rabo.

 
Tengo pico y no soy ave,
patas y no soy animal,
no como ni bebo, y todos
lo hacen en mi delantal.

 
Con un puñal de acero
me descorazonaré si puedo,
y, descorazonado, después
amando te seguiré.

 
Mi trabajo es muy sencillo:
de vidrio, metal o roca,
yo recojo con mi boca
las canas del cigarrillo.

 
Paco Peco,
chico rico,
insultaba
como un loco
a su tío Federico.
Y éste dijo:
poco a poco,
Paco Peco,
poco pico
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 



Acróbata de las aves,
abeja de pluma fina,
sigue adornando con néctar
el milagro de tu vida.

 
Pablito
clavó un clavito.
¿Qué clavito
clavó Pablito?

 
Cuatro troncos de palmera,
una ducha manejable
y dos soplillos de orejas.
¡A ver si lo aciertas!
 
 
Quiero y no quiero querer
a quien no queriendo quiero.
He querido sin querer
y estoy sin querer queriendo.
Si por mucho que te quiero,
quieres que te quiera más,
te quiero más que me quieres.
¿Qué más quieres? ¿Quieres más?



Lana sube,
lana baja,
y lo que toca,
lo raja.
 


Aunque dos piernas tenemos,
nunca sabremos andar.
Pero el hombre sin nosotros
nunca a la calle saldrá.



En el Este éste está;
está éste en el Este.
Pero el Este ¿dónde está?
 

 

miércoles, 9 de enero de 2013

POEMA RESCATADO


EL ÚLTIMO SILENCIO DE MACHADO

El invierno le ha echado hacia la orilla
donde el mar nos enseña
que la vida es frágil amapola
que se muere en un día.
Las olas rompiendo en espumas
sobre la carne rosa de la playa
se reflejan en su mirada agónica
mientras su corazón piensa en la oscura
mordaza de la losa. Ya no tienen
lugar aquí los versos. Los poemas
son luz que al tiempo nublan.
Sólo quedan los ojos asidos al silencio.
El último silencio de Machado.
La esencia iluminada del poema.

 



















El invierno le aparta de la vida.
Y regresa al hotel para dejarse
en los brazos de la Palabra única
y firma con el alma su pecado.

 
Su pecado tremendo de llamarse
don Antonio Machado, fiel obrero
del andamio de no ofender a nadie.
Su pecado tremendo de buscar
a Dios en las palabras y en la niebla
y encontrarlo en la playa de Colliure.
El último silencio fue en febrero,
y hoy, palabra de oro que renace
mientras digo su nombre en el poema.

 

lunes, 7 de enero de 2013

SABER DE POESÍA (3)


2.      Partiendo de Luis Rosales

 
Para hablar del poema, del buen poema, también podemos seguir las indicaciones del poeta español Luis Rosales (Granada, 1910 – Madrid, 1992), quien solía decir que los poemas deben tener:


-una unidad estructural

El poema es un conjunto de versos que están agrupados o no en estrofas o formando, sin más, una composición libre, no sujeta a esquemas estróficos conocidos. Esto es lo que se llama estructura externa del poema, que hace referencia a los tipos de versos y estrofas empleados y de qué forma se organizan para componer dicho poema. También existe la llamada estructura interna del poema, que hace referencia al contenido de las ideas y en qué apartados se organizan interrelacionándose entre sí.


-una unidad orgánica

El poema, en primer lugar, es un todo inconexo con el anterior y con el siguiente del libro al que pertenece; en segundo lugar, es un todo dinámico cuyos elementos se interaccionan en una secuencia temporal, no estática, con un principio que camina y llama la atención, un progreso que no decae y un final que cierra magistralmente el poema. La unidad entre todos ellos la logra el poeta conjugando los impulsos del corazón y la atenta labor de la razón. De ahí que el buen poema deba presentarse como un equilibrio de fuerzas que se mantiene hasta el final.


-una unidad biográfica

Por último, el poema debe estar relacionado siempre con una experiencia vivida por el poeta, aspecto que otorga al poema rasgo de autenticidad, característica que veremos en el último apartado de la primera parte de estas anotaciones sobre el SABER DE POESÍA, al tratar del poeta Pedro Salinas y lo que para él primaba más en la poesía.


Procederemos del mismo modo como lo hicimos al tratar de los cuatro elementos que indicaba Lamartine, escogiendo para ello tres ejemplos de nuestra historia poética para explicar los tres aspectos indicados arriba.

 
-una unidad estructural

El primer ejemplo es el poema Vivir para ver, del propio Luis Rosales:


 “Todo era alegre en el claro
resplandor de la mañana
y al mirarte sentí el llanto
borrándome la mirada.

Llorar y ver son virtudes                     5
que un mismo sentido enlaza
como acompaña en la nieve
el silencio a la pisada.

Todo era alegre y sentía
con la visión, la distancia;                  10
les di descanso a mis ojos:
¡de sólo mirar lloraban!”


La estructura externa de este poema está formada por 12 versos octosílabos, que a su vez componen la estrofa clásica llamada romance, serie de versos octosílabos cuyos pares riman asonantemente. En este caso, en –áa: mañana, (v. 2), mirada(v. 4), enlaza (v. 6), pisada (v. 8), distancia (v. 10), lloraban (v. 12): 8- 8a 8- 8a 8- 8a 8- 8a 8- 8a 8- 8a.

La estructura interna se divide en tres apartados:

1: Presentación del hecho (vs. 1-4): todo era alegre para el poeta por la mañana, pero al mirar a su amada, surge la tristeza.

2: Definición del llorar y ver (vs. 5-8): son dos virtudes que comparte el sentido de la vista.

3: Conclusión y repetición del hecho (vs. 9-12): todo vuelve a ser alegre con sólo abrir los ojos el poeta para mirar, aunque siente en esa acción la distancia: “¡De sólo mirar lloraban!”


-          una unidad orgánica

El segundo ejemplo es una Anacreóntica de José Iglesias  de la Casa (Salamanca, 1748 -1791) La anacreóntica es una composición lírica en verso de arte menor que canta los placeres de la vida, el vino y el amor. Su creador fue el poeta griego Anacreonte (siglo VI a. C.); de ahí el nombre de la composición.
 
















“Batilo, échame vino;
llena el vaso, muchacho;
mira que no lo llenas;
échale hasta colmarlo.
Echa otra vez; pues éste,             5
lo mismo que el pasado,
de un sorbo lo he bebido;
con la misma sed me hallo.
Échame otra vez, que éste
lo consumí de un trago;               10
que, o bien mi sed es mucha,
o me han mudado el vaso.
Otra vez echa, ¡hay cosa!,
que en el vaso que acabo,
el anterior, y el otro,                      15
efecto no he encontrado.
Pues echa éste, otro y otro,
y hasta mil sin contarlos;
porque, o mi sed es mucha,
o me han trocado el vaso.               20

 

El poema, como arriba se indica, es una anacreóntica concreta y cerrada dentro de un libro compuesto con este tipo de género lírico, que ensalza al vino y al gozo de beber. El sujeto del poema justifica su intemperada forma de beber vino achacando el hecho, o bien a su sed exagerada o bien a que alguien le cambia sin cesar el vaso. Y se entra en materia sin rodeos pues ya en los dos primeros versos descubrimos al sujeto del poema exhortando al muchacho de la taberna, el tal Batilo del verso 1, a que le llene de vino el vaso. No puede haber mejor principio. Luego el poema sigue avanzando, se mueve impulsado por la forma verbal imperativa “echa” (versos 1, 4, 5, 9, 13, 17) y otras expresiones que tienen que ver con llenar el vaso (“mira que no lo llenas”, v. 3; “échale hasta colmarlo”, v. 4…), con beber el vino (“de un sorbo lo he bebido”, v. 7; “lo consumí de un trago”, v. 10) y la repetición “otra vez” (vs. 5, 9, 13) y “otro” (vs. 15, 17). El punto de conexión del avance dinámico del poema se halla hacia la mitad del mismo, en los versos 11 y 12: “que, o bien mi sed es mucha, / o me han mudado el vaso”, que se repiten, con alguna variación, en los dos versos que cierran el poema: “porque, o mi sed es mucha, / o me han trocado el vaso.” Un poema, en suma, bien organizado, bien llevado y, ¿cómo no?, excelentemente cerrado.

 
-una unidad biográfica

El tercer ejemplo es un poema de Antonio Machado (Sevilla, 1875 –Colliure, 1939), extraído de su poemario Campos de Castilla:

“Allá en las tierras altas,
por donde traza el Duero
su curva de ballesta
en torno a Soria, entre plomizos cerros
y manchadas de raídos encinares,                      5
mi corazón está vagando en sueños…

¿No ves, Leonor, los álamos del río
con sus ramajes yertos?
Mira el Moncayo azul y blanco; dame
tu mano y paseemos.                                          10

Por estos campos de la tierra mía,
bordados de olivares polvorientos,
voy caminando solo,
triste, cansado, pensativo y viejo.”

 
Es raro el buen poema que no rememore algún pasaje entrañable de la vida de su autor. Y el caso de esta composición de Machado no iba a ser menos. Ya en la primera parte aparecen elementos naturales que hacen referencia a un lugar determinado de gran significación para la biografía de este poeta que, como hombre y profesor de Francés vivió en él: en las tierras altas que rodean al Duero, en Soria. Aunque en el verso 6 nos diga que es el corazón el que está navegando en sueños por esos lugares.

Sabemos por la biografía de Machado que el poeta viajó a Soria en 1907 para hacerse cargo de la cátedra de Francés de su Instituto, plaza que había obtenido por Oposición ese año. En una de las fondas donde se hospeda conoce a Leonor Izquierdo, hija de la dueña. Se enamora de ella al instante y la pedirá en matrimonio dos años más tarde. Son muy felices, realizan algún viaje a París y suelen pasear juntos por la orilla del Duero. Pero Leonor muere joven de tuberculosis en 1912, dejando a su marido destrozado por tanto dolor, que no puede soportar su ausencia y decide al poco tiempo abandonar Soria y enseñar en otros institutos hasta acabar en Baeza. Y es aquí donde escribe el poema que comentamos y donde su corazón está vagando en sueños al pensar en lo feliz que fue en Soria en compañía de su mujer.

Esos sueños le llevan a hablar con Leonor, como hace en los versos 7 a 10 del poema. Primero le pregunta si está viendo los álamos de la orilla del Duero, por donde ellos paseaban juntos. Después le exhorta a que mire al Moncayo, montaña siempre presente en el paisaje de Soria, para acabar, incapaz de aguantar su soledad, pidiéndole que le dé la mano para volver a pasear juntos.

Por último, vuelto a la inexorable realidad, confiesa, rodeado del paisaje propio de esa parte de la tierra andaluza (campos “bordados de olivares polvorientos”) su soledad, su tristeza, su cansancio, su vejez… (versos 11 a 14).
 
Pese al atrevimiento que eso comporta, el hecho de ser el autor de estas anotaciones me da derecho a incluir en este apartado el siguiente poema mío del libro El camino diario (Premio Boscán de 1979):

“Si me preguntáis por qué, siendo tarde, vuelvo al alba;
siendo río, olvido el mar y regreso a la montaña,
os diré que en ocasiones la vida al hombre trasplanta
y lo condena a vivir alejado de su savia,
de la tierra madre donde su raíz está clavada.
En ocasiones la vida le hace huir de aquella casa
donde duerme la aventura de su irrenunciable infancia,
donde quedaron dormidos los juegos y las palabras
que levantaron sin miedo la estatura de su alma.

Una corteza la vida de prisas, odios y ansias
ha trenzado en torno a él con el tiempo y la distancia.
Pero en vez de hacerle mal, un gran favor le regala
porque convierte en aljibe su identidad asombrada,
en bodega donde habita el vino de sus mañanas,
en redoma que conserva la esencia de aquella magia
donde una ciudad pequeña y un río que la acompaña
hablan a gritos de escenas que alimentan sus entrañas.”

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
En el caso del presente poema se constata sin lamentaciones el hecho de que a veces el poeta, por circunstancias ajenas a él (necesidades de la familia, especialmente), se ve obligado a abandonar la tierra donde nació y vivió una feliz infancia. Aún así, el tiempo y la distancia, y también la añoranza, le regalan el equilibrio sentimental que necesita de adulto, pues le mantienen vivas las escenas que vivió de niño. ¡Si es que no hay más misterio que desvelar! Todo el mundo lleva en sus entrañas el recuerdo imborrable de su infancia.
 
 

 

sábado, 5 de enero de 2013

EL RELATO DEL MES


Realidad y leyenda
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
En Toledo hubo una vez una historia de amor con milagro incluido. Ahora estamos sentados junto al Tajo tejido de realidad y leyenda y espadañas secas y  cantos exaltados de patos que se cortejan. El puente de la autovía siembra su sombra en el río. A la izquierda, hacia la ciudad, se levanta un torreón de piedra en el sendero de la orilla. Hay gente que baja a pasear y puebla el arbolado de animadas conversaciones. Nosotros hablamos de lo que acabamos de hacer. Venimos de visitar Santa Leocadia y la iglesia del Cristo de la Vega. La mujer que guarda la llave y hace a la vez de guía nos ha abierto la verja de la leyenda. En el patio de entrada, a izquierda y derecha, centenares de nichos de canónigos hablan en silencio del lugar sagrado que nos espera. El Cristo con el brazo desenclavad(réplica del original que fue quemado durante nuestra despreciable Guerra Civil) nos recuerda la tradición de la promesa incumplida. Los nombres de Isabel y Diego suenan en el recuerdo mientras que el viento a la orilla del Tajo, cerca de donde estamos sentados, los repite sin sosiego entre los altos ramajes de los árboles.

viernes, 4 de enero de 2013

EL POEMA DEL MES

 


















ESTE ES TU BARRIO

Este es tu barrio.
Éstas sus gentes y sus calles,
sus luchas y fracasos.
El paro a sus balcones
se asoma con la fuerza de los tiestos vacíos,
con la desesperación de las sábanas
que se pudren en las casas sin niños.
El hambre se arrodilla
en las escaleras del metro.
Y tras los pisos desahuciados,
en cuyas paredes ya no miran los retratos
y en cuyos solares crecen futuras autopistas,
se afilan las navajas,
los dientes de la pobre libertad,
el odio y el abismo
entre el lujo y el hambre.
 
Este es tu barrio.
Éstos, su asombro y su aventura,
el duelo a vida o muerte a pleno sol,
entre adultos dejándose la piel en la herramienta
y mujeres milagrosas recorriendo el mercado
para multiplicar los panes y los peces;
entre estudiantes gritando con pancartas y libros
y mayores callando
bajo el peso del miedo y la pensión de arena;
entre niños asomados a escaparates mágicos
y ancianos apoyados en bastones sin sueños.
Tu barrio,
aquel que ya no está tras el espejo.

martes, 1 de enero de 2013

FOOTOGRAFÍAS QUE HABLAN

Feliz Año Nuevo 2013















Sobre la arena de la playa, superable, una herencia del temporal. El pasado duerme más allá del mar. El arco de algo que fue vida un día traza su sombra recta de presente inviolable sobre el tiempo de la mirada. la luz estalla en el horizonte. Vayamos hacia ella. Feliz Año Nuevo.