jueves, 11 de abril de 2013

CUENCA CIERTA Y SOÑADA (2)


Segundo día











Llueve. De la noche pasada bastará recordar
Que dormimos en un antiguo convento:
La penitencia… románticas apariciones…
Bromas aparte, lo que nos espera hoy
Sigue siendo cosa de encantamiento.
¡La Ciudad Encantada!
Desde alturas escalofriantes
El autobús nos permite hacer de pájaros
Y admirar paisajes extraordinarios,
Altos farallones de piedra erosionada,
Abajo el río Júcar salido de madre
 Y la ciudad de Cuenca como un lugar de cuento.
 
Estamos en el reino de la niebla.
El árbol y la piedra son los reyes.
Y en medio, la serpiente oscura de la carretera.
El autobús asciende, asciende…
Y de repente, la Ciudad Encantada.
 
Dos horas de recorrido por el mundo de la imaginación.
Nuestros únicos acompañantes, la niebla y la lluvia
…y al final hasta unos cuantos copos de nieve.
Aquí, en la Ciudad Encantada, a 1500 metrosde altura,
En plena Serranía de Cuenca, todo es posible.
La piedra calcárea, ciclópea y erosionada,
Es la verdadera protagonista de la mañana.
Puentes, arcos, gargantas, barcos varados,
cabezas de persona, animales fantásticos,
caminos de cuento, jardines imposibles,
musgos, líquenes, tomillos
y hasta algún pájaro despistado
que de pronto rompe este profundo y pétreo silencio
con un gorjeo que es sorpresa y llamada del más allá.

 
 













A mediodía, aún sin desencantarse del todo los viajeros,
Son llevados por el autobús casi en volandas,
A ras de precipicios vertiginosos,
Hacia otro encantamiento: la Ventana del Diablo.
A la derecha queda el nacimiento del río Cuervo.
Y por un tobogán de escalofrío
Vamos recordando
el Paraíso anterior de la Ciudad Encantada
Hacia los dominios del Diablo.
Pinos y más pinos,
rocas y más rocas abren paso al autobús
Que en manos del chófer
convierte el mareo y el vértigo en aventura.

Desde la Ventana del Diablo,
En contra de lo que pudiera esperarse,
Admiramos un nuevo paraíso:
Un Paisaje de alturas silenciosas y violetas,
Vuelos de lluvias y nieblas.
Desde los arcos de piedra de la Ventana
Los ojos se emocionan tanto como el corazón.
Abajo, muy abajo, entre paredes de roca,
Taludes de pinares y verdes enriquecidos por las lluvias,
Baja formidable, retorciéndose en olas y en espumas,
El valiente Júcar.
Ya en carretera plana, de vuelta a la Cueva del Fraile,
Nos saluda momentáneamente el sol,
En otra tregua de la lluvia.

 

lunes, 8 de abril de 2013

CUENCA CIERTA Y SOÑADA (1)

«Alzada en limpia sinrazón altiva
–pedestal de crepúsculos soñados–,
¿subes orgullos? ¿Bajas derrocados
sueños de un dios en celestial deriva?


¡Oh, tantálico esfuerzo en piedra viva!
¡Oh, aventura de cielos despeñados!
Cuenca, en volandas de celestes prados,
de peldaño en peldaño fugitiva.


Gallarda entraña de cristal que azores
en piedra guardan, mientras plisa el viento
de tu chopo el audaz escalofrío.


¡Cuenca, cristalizada en mis amores!
Hilván dorado al aire del lamento.
Cuenca, cierta y soñada, en cielo y río».

                        Federico Muelas




Cuenca en la lluvia:
¿quién se atreve a reír
mientras escucha

el llanto humilde
que abrillanta la pena
de los jardines?
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Primer día
 
Llovía cuando salimos de casa. Era de noche cerrada.
Y ahora, dos horas más tarde, con dudosa luz de día,
el autobús que nos lleva
se abre paso hacia el sur entre neblinas.
El paisaje apenas tiene color.
Sólo el verde, bajo el gris difuminado de la niebla,
va despertando poco a poco.
 
Tras desayunar y estirar las piernas,
reemprendemos la marcha.
Vamos dirección a Valencia.
A ambos lados de la ruta, desde hace un buen rato,
nos siguen extensos y verdes naranjales.
Sobre nuestras cabezas,
grandes y grises manchas de nubes
y escasos retazos de azul.
Leemos, para que el tiempo no se nos haga tan largo,
alguna información histórica,
artística y literaria sobre Cuenca.
 
Dos horas más tarde
el autobús abandona la dirección a Valencia
Para tomar la de Madrid.
La escasa luz anterior
empieza a apagarse
ante las cada vez más espesas capas de nubes.
Vídeo en la pantalla del autobús.
Y enseguida,
para hacer caso a los pronósticos del tiempo,
la lluvia hace su aparición en el parabrisas del autobús.
 
Y sólo media hora más tarde diluvia.
Los viajeros nos hacemos lenguas de lo que está cayendo.
La película sigue su propio camino:
amores y descubrimientos.
Seguimos por la Autovía del Este dirección a Madrid.
La lluvia cesa y aparece el sol momentáneamente
como un intruso en el paisaje,
habitado ahora, a un lado y a otro, por extensos viñedos.
Esto es lo que tiene atravesar media España.
Lluvia, sol, naranjos, viñedos.
Cielo caprichoso, clima y cultivos variados.
 
La una y vuelve a llover cuando vamos
Por la N. 320 dirección a Cuenca
y acaba la película felizmente.
Nueva visita de la lluvia
Cuando recorremos las últimas curvas de la carretera.
Cuenca se palpa en todos los ánimos.
Sol de nuevo. Amplios espacios azules en el cielo.
Amplios pinares a ambos lados de la carretera mojada.
 
Según lo previsto, sobre las dos atravesamos Cuenca
por la carretera que bordea la hoz del Huécar.
Camino del Hotel, La Cueva del Fraile,
que se halla a escasa distancia de la ciudad,
estallan las primeras
exclamaciones de admiración entre los viajeros
ante la vista de las Casas Colgadas,
el Puente de San Pablo,
las colosales rocas calcáreas y otros detalles de Cuenca
que tendremos ocasión de ver con más detenimiento.
De momento la primera impresión:
Cuenca en volandas,
como dijo su poeta Federico Muelas.
La carretera que lleva al Hotel está llena de sorpresas:
huertas junto al salvaje Huécar, cascadas increíbles,
rocas voladizas al borde de la ruta,
pinos y… ansias de llegar.
El hotel donde nos alojamos fue un antiguo convento.
De él queda aún el patio con su pozo
y la galería adonde se asoman las puertas de las celdas,
el comedor en cuyas paredes cuelgan pinturas sacras,
las vigas de los techos, rincones de estudiado sosiego,
el ladrillo asceta y los sencillos aperos de labranza,
los trillos, los arados, los fuelles, las cerandas…
Nuestra celda es un trozo de silencio
con vistas a la lluvia y al charol
de los rojos tejados
y al perfume labriego del tomillo.
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
La primera tarde en la Cuenca más nueva
se ha pasado por agua.
Armados de paraguas y paciencia,
nos arrimamos al moderno Auditorio
y escuchamos la música que toca
en su oboe el músico de hierro de la lonja.
Bajo el óxido rojo de la estatua
suena maga la lluvia y el rumor
encajonado del Huécar.
Junto al puente, el convento de clausura
de la Concepción, el silencio del torno
y la muda imprenta en lo alto de la escalera.
Lo demás, el vuelo de la piedra, el cielo oscuro
y las petacas de resolí.

jueves, 4 de abril de 2013

FOTOGRAFÍAS QUE HABLAN

Piedra viva


















En la serranía existe un paisaje de piedra y árbol hecho para la imaginación. Un paisaje donde manda la lluvia y el silencio. Y la piedra calcárea pone el resto.  Ciudad Encantada lo llaman los lugareños. Y nosotros, en brazos de la imaginación, caminamos a través de los senderos de gravilla entre animales fabulosos, puentes y entradas ojivales de conventos sin frailes, espectadores de besos ciclópeos y luchas descomunales. Un paseo por el mundo de la eterna admiración. Piedra y árbol. Y visitante extasiado, émulo de Alicia en el país de las maravillas... pétreas. Durará lo que quiera el poder imaginativo.

domingo, 31 de marzo de 2013

SEMANA MAYOR Sábado Santo

Una perla de esperanza


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Al atardecer sale de San Juan
La Soledad más sola y enlutada.
Suena la Salve en labios de las damas
que la acompañan en su desfile triste
por la ciudad del alma,
también de luto, con la mirada fija
en la tulipa que arde
en la noche callada.
La lluvia aguarda tras las nubes negras,
mientras el silencio, un ofidio
que serpea entre el desfile,
es la imagen del tiempo que perdura;
y el recuerdo, una lágrima
que en los ojos más puros de una niña
es una perla de esperanza.
Compás de espera, como el surco espera
que los granos germinen.
A lo mejor mañana…
Mientras tanto la Virgen con la mirada puesta
en las manos cogidas en un gesto que asume
el destino más alto, expone su dolor
ante el mundo de siempre.
Lo sé aunque no haya ido
este año a mirarla.
Lo sé porque he vivido
ese instante mil veces.
Mi novia desfilaba
con la blanca tulipa
y la triste mirada.
 

sábado, 30 de marzo de 2013

SEMANA MAYOR Viernes Santo

Mientras la marcha de Thalberg



 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Labios para callar y corazón
para sentir mientras la marcha
de Thalberg sigue al paso
de la Soledad más sola. Mañana
de churros y aguardiente.
Tres Cruces, las campanas
mágicas de Barandales,
el río que nace y muere en San Frontis…
Por el cristal del tiempo
la mañana y la noche se hacen una.

Labios para callar
y corazón para sentir. La lluvia
acaso mojará el descendimiento
o la trémula lanza de Longinos
en la explanada de la Catedral,
pero siempre brillará en el alma
mi mirada bajo el capuz
de un santo Viernes Santo que no olvido.

 

viernes, 29 de marzo de 2013

SEMANA MAYOR Jueves Santo

El tiempo de las santas Esperanzas


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Me callo. Que hable aquel tiempo,
Que hablen aquellas mañanas
en que la Virgen salía
de la iglesia de la infancia.

Las Dueñas, el manto verde
bordado de estrellas blancas
y las tres hileras negras
de las hermanas calladas,
portando todas tulipas
y en los ojos una lágrima.

El Puente se lleva el paso
dejando atrás mi fiel plaza…
 
Me callo. Que hable aquel tiempo
de las santas Esperanzas.
 

jueves, 28 de marzo de 2013

SEMANA MAYOR Miércoles santo

El Silencio


 



 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Tú mirabas la sombra
de la cruz en el muro
avanzando hacia el mundo del silencio,
entre llamas amarillas y encarnadas
capuchas. El Silencio
avanzaba por las calles antiguas
de balcones apagados y faroles
despiertos. Sólo a veces
Retumbaba un tambor entre los pasos
de los cofrades. Tú mirabas
con mirada de niño las heridas
del Cristo que en la cruz agonizaba,
la sangre que corría
por su piel cenicienta…

Mirabas… ¡El recuerdo
es tan mágico a veces!
Pero anoche la lluvia
al Silencio privó de penitencia.
 
El charol de las calles,
tímido y solitario,
sólo vio a la nostalgia
cumpliendo el juramento.