Mayo es un mes especial y no se necesita decir por qué. Todos sabemos que es un mes de pura vida, de esperanza y de familia.
I
Brindo por la compañera
que ha convertido mi vida
en una casa encendida
de paz y de primavera.
Ella es la mano casera
que, con paciencia y ternura,
cuida de la singladura
del barco en que navegamos.
A bordo, felices, vamos
a la bocana segura.
II
He vuelto a ver los hinojos
al borde de los caminos
con sus anises más finos.
Y, entre raídos rastrojos,
los ágiles, vivos rojos
de las dulces amapolas.
Y he vuelto, en las horas solas,
a notar su compañía,
fiel, como el sol con el día,
como la mar con sus olas.
III
La vida es, más que aventura,
rabia, dolor, compromiso
o andamio siempre impreciso
como el sueño o la escritura.
La vida es también ventura,
peldaño de la escalera
que nos lleva a la ribera
del buen deseado amor
y nos regala el valor
de saber qué nos espera.




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